Cuidado con “Bill Shock” o las sorpresas en la facturación

El denominado “Bill Shock” o las sorpresas en la facturación, facturas desorbitadas que el usuario no sabe muy bien de dónde vienen, es un problema creciente con el incremento del uso de internet y dispositivos móviles (smartphones y tabletas). El roaming y las descargas de datos están en el punto de mira. Leer más…

Renting tecnológico, una tendencia en alza

El renting en infraestructuras de telecomunicaciones es una tendencia en alza entre aquellas empresas que quieren mantener una ventaja competitiva en sus modelos de gestión, sin tener por ello que hacer un gran desembolso de capital.

Es la mejor fórmula para aprovecharse de las últimas medidas de seguridad y telecomunicaciones que aportan mayor velocidad y por tanto incrementan la productividad, ya que cada tres años se renuevan las infraestructuras, con lo que no hay obsolescencia.

renting telecomunicaciones

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Los directivos tienen que ser conscientes de que tienen que llegar a un equilibrio entre la renovación tecnológica y el importante ajuste presupuestario. Por otra parte el renting en telecomunicaciones permite que sus recursos propios se destinen a generar más negocio sobre la actividad principal que desempeñan.

Un buen amigo me planteó hace muchos años que las infraestructuras se financian, y en este caso,además de financiación, permite tener un “todo incluido”, dejando el cash para aquellas cuestiones que realmente lo requieran.

En muchas empresas ante la situación actual no se plantean la adquisición de nuevas infraestructuras, pero no pueden perder el carro de la ventaja competitiva que suponen las telecomunicaciones, por lo que sí que les encajan en los presupuestos anuales las modalidades de renting tecnológico, en la cual la misma adquisición incluye actualizaciones y mantenimiento se diluye en tres años (no aconsejo más, recordad la ley de Moore: “aproximadamente cada 18 meses se duplica el número de transistores en un circuito integrado“,  por lo que los precios de los productos bajan al mismo ritmo que se incrementan las prestaciones.

Para que se hagan una idea, con el renting tecnológico la inversión en un sistema de seguridad de datos (firewall), de un importe de 15.000€, se convierte en una cuota mensual de 415€, y 100% desgravable fiscalmente.

Por otra parte ante el incremento de la morosidad, los integradores de sistemas de seguridad se plantean la utilización del renting como una garantía en el cobro, ya que es una entidad financiera la que estudia la operación, anulando miedos y riesgos.