Soluciones inalámbricas sectoriales: Wifi, Marketing, fibra-aérea.

En este post os damos ideas sobre ventajas de la utilización de redes inalámbricas en 5 grandes sectores que consideramos tienen más crecimiento en las comunicaciones en los próximos años: Wifi, fibra aérea y marketing basado en las redes Wifi. 

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Los sistemas inteligentes y la nueva estrategia empresarial

Los sistemas inteligentes dan forma a tendencias como Big Data, las smart cities o la Internet de las Cosas, son lo que les dan sentido. Conceptos que hasta hace unos años resultaban algo abstractos y que hoy son una realidad palpable, aunque no nos percatemos de ello. ¿En qué consisten y cómo revolucionan el entorno empresarial y comercial? Leer más…

La eficiencia energética en una smart city

La tecnología verde, Green IT, es uno de los fundamentos del concepto de smart city, con la idea de crear una ciudad autosostenible y autogestionable persiguiendo la eficiencia de los procesos en todos los ámbitos de una ciudad: tráfico, alumbrado, urbanismo y edificación, sistemas de comunicaciones, tráfico, seguridad ciudadana, consumo energético, transporte público… Una ciudad hiperconectada y con una necesidad creciente de energía que busca alternativas sostenibles para su “manutención” energética a través de soluciones de telecomunicaciones inteligentes, que controlan y gestionan la generación, distribución y consumo de la electricidad.

Dos de estas soluciones son la medición inteligente (Smart Metering) y las redes de distribución de energía inteligentes (Smart Grids). Medidas propias del ámbito de las compañías eléctricas, pero también de los usuarios. El primero se refiere a la instalación de medidores o contadores inteligentes capaces de ofrecer una facturación detallada por franjas horarias, lo que permite a los consumidores elegir las mejores tarifas, discernir entre horarios de consumo o mapear mejor el gasto. En definitiva, smart metering da a los usuarios mayor control sobre su consumo.

Por su parte, las smart grids o redes inteligentes son un conjunto de herramientas (hardware y software) que trabajan para que el envío de electricidad de los generadores sea más eficiente, reduciendo el exceso de capacidad de la red -para poder lidiar mejor ante incidentes inesperados en el consumo energético-, en definitiva, ajustan la producción al consumo en tiempo real mejorando así la distribución y reduciendo el gasto. Además, los datos recabados por el sistema permiten un intercambio de información bidireccional en tiempo real con los clientes para una gestión de la demanda cambiante.

Ambas tecnologías (contadores y redes inteligentes) permiten equilibrar mejor la oferta y la demanda, entre productores y consumidores, con el objetivo de alcanzar una gestión más eficaz de la distribución de la electricidad, lo que se denomina telegestión. La legislación española obliga a que en 2018 todos los hogares y empresas hayan cambiado ya sus contadores por los nuevos medidores inteligentes. Por su parte, las principales compañías eléctricas (Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa) prevén que todos sus clientes dispondrán de los nuevos contadores para 2015.

Asimismo, el actual ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, anunciaba en el discurso de presentación de objetivos de su departamento ante la Comisión parlamentaria el 30 de enero de 2012, que uno de los objetivos del nuevo gobierno es precisamente “fomentar el desarrollo y despliegue de las redes eléctricas inteligentes [smart grids] y de los dispositivos domésticos que permitan la gestión voluntaria de la demanda a través del suministro de información sbre los consumos en tiempo real [smart metering]”. Es un camino inevitable.

El objetivo de una smart city en cuanto a eficiencia energética está bien definido por la meta marcada por el proyecto Málaga SmartCity: “demostrar cómo es posible conseguir, con el desarrollo de estas tecnologías, un ahorro energético del 20%, así como una reducción de emisiones de más de 6.000 toneladas de CO2 al año”. Sus ejes de actuación son: Smart Grids; autogeneración y almacenamiento de energía de origen renovable (Smart Generation and Storage); gestión eficiente del uso final de la energía (Smart Energy Mangement); y un último orientado a informar a la ciudadanía para que tome conciencia y se comprometa con un uso responsable (Smart and Informed Customer).

Esta iniciativa nació en 2009, y hoy Málaga es referente mundial en cuanto a eficiencia energética junto a otros proyectos como los de Boulder y Columbus en Estados Unidos, o Masdar en Dubai. Para saber más sobre Málaga SmartCity y otras ciudades inteligentes españolas os recomiendo el reportaje de Informe Semanal, “Ciudades que piensan” emitido por TVE el 11 de febrero de 2012.

Otras tecnologías TIC “verdes” son los smart buildings (edificios inteligentes) en los que la arquitectura y el diseño se alían con las TIC para obtener y generar energía limpia, y después gestionarla de la manera más eficiente, con capacidad para autoabastecerse y autogestionarse (Inmótica). Por otro lado, la logística inteligente hace un consumo energético más eficiente al disminuir el consumo de combustible optimizando rutas y la frecuencia de los viajes con más o menos carga, entre otras soluciones.

La desmaterialización también es una solución que se incluye dentro de las Green IT y que consiste, no ya tanto en la eficiencia energética como en sustituir productos y actividades que contienen o requieren grandes cantidades de carbono por equivalentes virtuales. Y esto puede aplicarse a productos desde facturas online, gestiones administrativas virtuales, formatos digitales para música, documentos y video, hasta actividades como el teletrabajo, la videoconferencia o la telepresencia que reducen los desplazamientos y, por tanto, las emisiones de gases contaminantes.

El concepto de smart city es muy amplio y abarca más ámbitos además de la eficiencia energética, pero sin duda, éste es uno de sus pilares. El futuro ya está en marcha y se hace previsible que aquellas ciudades que no inviertan en tecnología y telecomunicaciones para convertirse en una smart city vayan perdiendo población en favor de aquellas ciudades que sí lo hagan, al igual que verán como las empresas pasan de largo a la hora de asentarse en ellas. Las ciudades que no aspiren a ser smart sufrirán la despoblación y el abandono progresivo, de la misma manera que la industrialización acabó con muchas poblaciones en su momento. Todo aquel que viva en una ciudad “no smart” y quiera prosperar y progresar acabará emigrando. Ya se sabe, “la historia siempre se repite”.

Las ciudades cada vez más inteligentes

Smart City (ciudad inteligente) es un concepto del que oiremos cada vez más. Poco a poco se va tejiendo una enorme red de redes en las ciudades que conecta de forma creciente sensores, dispositivos, objetos, personas, administración pública, infraestructuras… Generando un gran volumen de datos en tiempo real cuyo análisis se convierte en información para la propia red, las administraciones y los ciudadanos. De esta forma la ciudad adquiere una “inteligencia” para autogestionarse, con el objetivo de hacerse más eficiente en todos sus aspectos, al mismo tiempo que facilita información a sus habitantes y administración pública para ser también más eficientes.

La conectividad y la convergencia son las palabras claves dentro de este concepto, todo esta interconectado y relacionado con el fin de crear una inteligencia que aborde los problemas actuales y futuros del ámbito urbano. Las previsiones de crecimiento de la población en las ciudades exigen afrontar problemas crecientes en cuanto a la gestión de recursos, la provisión de servicios públicos, la gestión de la información, de la movilidad urbana (transportes públicos) y del tráfico, así como a la eficiencia energética y en general a la sostenibilidad.

Una ciudad donde todo y todos están interconectados es un espacio capaz de “escuchar” y “comprender” lo que pasa dentro del ámbito urbano que, junto al uso de técnicas analíticas avanzadas, le permite adoptar decisiones más acertadas, prevenir problemas futuros, y proporcionar la información y los servicios según las necesidades de sus habitantes.

Las ventajas de que nuestras ciudades sean cada vez más “inteligentes” implican:

  • Una reducción del gasto público al gestionarse más eficientemente los servicios públicos.
  • Mayor eficiencia energética y ahorro del gasto público y privado en energía. Lo que favorece la sostenibilidad.
  • Ofrece soporte a la toma de decisiones porque identifica las necesidades de la ciudad y plantea soluciones
  • Favorece la innovación, el intercambio de ideas, de negocios, en resumen, el desarrollo social
  • Ofrece información en tiempo real, lo que permite a los ciudadanos ser más responsables y eficientes en su consumo y uso en relación con la ciudad, al mismo tiempo que hace más transparentes a las administraciones públicas porque la información de la ciudad se democratiza y sus ciudadanos tienen mayor participación en las cuestiones públicas.

Las smart cities comportan un aumento de la interactividad entre todos sus actores (la red urbana, los ciudadanos y las empresas, y las administraciones públicas). La interacción con la ciudad hace que ésta sea más eficiente, interactiva, atrayente, adaptativa y flexible acercando de esta manera a todos sus actores.

Pero no nos engañemos, el futuro no está tan lejos, cada vez llega antes, y poco a poco esta ciudad inteligente irá creciendo. De momento, nuestro instrumento para interactuar con esa smart city ya los tenemos muchos/as de nosotros/as, los smartphones, tabletas y dispositivos móviles con acceso a Internet. También, una base sólida y con garantías sobre la que construir esa ciudad, la nueva versión de Internet, IPv6, y el desarrollo de la Internet de las cosas. Además, una gran proliferación de aplicaciones y servicios online desde las AAPP, y desde el ámbito privado y corporativo que van multiplicándose e integrándose.

Las ciudades inteligentes serán las ciudades del futuro, pero eso no quiere decir que el futuro esté muy lejos. Pensemos… hace diez años cuando se popularizaron los teléfonos móviles, ¿no nos parecía de ciencia ficción la posibilidad de ver desde un bar donde te tomas un café, por ejemplo, un vídeo que acaba de grabar un amigo tuyo en Japón, donde está en ese momento de vacaciones? Ahora esto es posible de forma masiva.

¡¡Que cuando el futuro pase por nuestro lado, no nos pille mirando hacia otro sitio.!!

15 previsiones en telecomunicaciones para 2012

Mucho se habla todos los inicios de año de lo que nos traerán las nuevas tecnologías en los siguientes doce meses. Algunas de esas previsiones son tendencias que arrancaron con anterioridad y que continúan desarrollándose y extendiéndose. Otras son previsiones marcadas por esas tendencias porque todo está relacionado e interconectado, lo cual también es una tendencia a grandes rasgos. Gracias a ello es posible realizar “previsiones” más fundamentadas, porque las necesidades y nuevas posibilidades que van apareciendo obtienen rápida respuesta en el vertiginoso mundo de las telecomunicaciones y hay que estar atento/a para no perder el tren.

Hemos realizado una recopilación de las opiniones de expertos y gurús más extendidas y coincidentes, y éstas son las 15 previsiones para este nuevo 2012:

  1. La nueva versión de Internet, IPv6, se extenderá de forma masiva reemplazando al agotado protocolo actual, IPv4. Con una cantidad casi ilimitada de direcciones IP, este nuevo protocolo será la base de una Internet mucho más potente que dará respuesta a una demanda que la actual ya no es capaz de satisfacer.
  2. La demanda de redes de próxima generación cableadas e inalámbricas aumentará, ya que los servicios y aplicaciones son cada vez más complejos e Internet sigue creciendo, se hace indispensable un mayor ancho de banda.
  3. La venta de smartphones y tablets continuará creciendo, a nivel particular y corporativo. Al mismo tiempo se incrementará la oferta de aplicaciones y servicios de Internet móvil ante la creciente demanda de conectividad entre dispositivos.
  4. El comercio electrónico se desarrollará gracias a Internet móvil
  5. Se implementarán las redes sociales gracias al impulso y crecimiento de la mensajería instantánea a través de Internet móvil
  6. Proliferarán las redes sociales corporativas para empleados de la empresa que fomentarán las relaciones, el intercambio de ideas y la colaboración.
  7. Las nubes crecerán y extenderán especialmente en el ámbito empresarial, al que transformarán haciéndolo más flexible, móvil y virtualizado.
  8. Las nubes se interconectarán y multiplicarán: públicas, privadas e híbridas. Además aparecerán comunidades de nubes.
  9. Con una Internet más potente y la creciente necesidad de conectividad entre dispositivos y máquinas (M2M, Machine to Machine) la denominada Internet de las Cosas -la interconexión entre objetos con acceso a la red- se seguirá extendiendo.
  10. La extensión de la Internet de las Cosas abre las puertas a las incipientes Smart Cities (ciudades inteligentes), junto a la necesidad de mejorar la eficiencia del funcionamiento de las ciudades (energía, agua, tráfico, aumento de población, participación ciudadana…) y su calidad de vida.
  11. Aumentará la demanda de movilidad corporativa, cada vez más trabajadores tendrán acceso a los recursos y aplicaciones corporativas en cualquier momento y desde cualquier lugar. Esto obligará a las empresas a incrementar su seguridad e intensificar el control de sus infraestructuras en telecomunicaciones.
  12. Aumentará el tráfico de video, de mayor calidad e implementado con nuevos servicios y aplicaciones gracias a una Internet más potente. Esto facilitará que la videoconferencia y la telepresencia se conviertan en herramientas clave en la colaboración entre empresas.
  13. La seguridad de las empresas se convertirá en una inversión fundamental ante los grandes cambios que propone el desarrollo de las telecomunicaciones, y que traerán, irremediablemente, grandes transformaciones dentro del modelo de negocio tradicional.
  14. Las aplicaciones analíticas se implementarán para optimizar, simular y prever posibles escenarios de procesos empresariales con el fin de maximizar la eficiencia de la empresa.
  15. La proliferación de webs, redes sociales, aplicaciones de imagen y video, apps, dispositivos móviles, sensores, Internet de las cosas… hace que exista una volumen de datos tan inmenso que ya no es posible tratar y analizar con las herramientas de bases de datos y analítica convencionales. Para dar respuesta a esta ingente cantidad de información se desarrolla Big Data, una tecnología que permitirá el análisis y tratamiento de cada vez más y más datos, y que nos pone en la senda de las smart cities.

Dentro de un año veremos en qué punto del camino nos encontramos, si hemos avanzado más de lo que creíamos o si nos hemos quedado cortos respecto a nuestras expectativas iniciales, pero para eso tendremos que esperar a que hable el tiempo, así que como suele decirse: “el tiempo dirá”.