Recientemente se ha puesto en contacto con nosotros Amparo, la gerente de una empresa española que presta servicios de transporte a una compañía alemana, con lo que las llamadas telefónicas internacionales son frecuentes.

Debido al confinamiento provocado por el coronavirus que ha obligado a impulsar el teletrabajo, la empresa en cuestión tiene que estar pasando llamadas constantemente a los teléfonos móviles de los profesionales que ahora trabajan en casa.

Esto provoca dos situaciones: que Amparo y los demás trabajadores ahora se pasen el día enganchados al móvil y, por otro lado, que esté pagando unas facturas de teléfono muy elevadas, ya que son llamadas internacionales.

Amparo quiere una solución flexible, fiable y escalable, ya que está negociando llevar a cabo el mismo trabajo con una empresa suiza.

Tras una primera auditoría gratuita, observamos que la empresa de Amparo no dispone de ningún firewall y que el servidor lo tiene físicamente en la oficina, con lo que están accediendo a los ordenadores de la oficina sobre los que trabajan con un escritorio remoto, con una “seguridad” casera basada únicamente en un usuario y una contraseña.

Después del estudio inicial, le planteamos una hoja de ruta para poner en orden todo el sistema de telecomunicaciones de la empresa fundamentada en tres puntos:


1. Seguridad:

Lo primero a abordar: es necesario que el acceso al sistema informático en la empresa esté totalmente protegido. Para ello, le implantamos un firewall para controlar los accesos desde el exterior con un sistema basado en doble factor de autenticación a la hora de conectar con su VPN. Con esto, lo primero que hacen ahora todos los usuarios es ejecutar la aplicación Forticlient: un programa que establece una VPN, es decir, una red segura cifrada entre el teletrabajador y la empresa, se encuentre donde se encuentre.

 


2. Telefonía IP

Sustituir el sistema telefónico obsoleto por un servicio en modo “pago por uso” de una central telefónica IP, de modo que ahora todas las personas de la plantilla pueden estar conectadas entre sí con extensiones telefónicas, independientemente del lugar del mundo en el que se encuentren, siempre y cuando tengan acceso a Internet. Con lo que ahora Amparo, que siempre está viajando por todo el mundo, está siempre disponible en su extensión.


3. Número internacional:

Adicionalmente, por cuestión de proximidad, le propusimos la implantación de un número de teléfono alemán sobre nuestra plataforma de telefonía como operadores que somos (servicio exclusivo para nuestros clientes) y otra línea para empezar a realizar gestiones con el cliente suizo. De esta forma, los clientes internacionales perciben una mayor proximidad en sus comunicaciones con Amparo.

Ahora, el cliente alemán está encantado porque llama a la empresa de Amparo a un número alemán, en el que el Customer Service responde en alemán, y cuando el horario de oficina termina, la centralita automáticamente da un mensaje en alemán para que el descanso digital sea una realidad.

En conclusión, la empresa de Amparo ha conseguido una mejor relación con sus clientes internacionales y ella duerme tranquila por la seguridad de sus comunicaciones. Además, ha conseguido ahorrar costes y que las personas desplazadas de su empresa no tengan que utilizar su teléfono móvil personal, con los correspondientes ajustes.

¿Quieres realizar la transformación digital del puesto de trabajo o seguir trabajando como en el siglo pasado?

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